La receta de hoy es una delicia tierna, con matices ácidos debido a los frutos y con un riquísimo sabor a vainilla.
Al igual que la tarta de zanahoria, estos pequeños tienen su origen en Reino Unido, concretamente en Londres, y su nombre deriva de moufflet (en francés: "pan dulce"). Los sabores tradicionales, entre otros son el chocolate y la fruta.
¿Y por qué no llamarlo magdalena y ya? Aunque pueda parecernos un anglicismo sin utilidad, el nombre nos señala que son alimentos distintos: los muffins presentan elaboración, ingredientes y sabores diferentes.
Seguro que ya queréis saber cómo prepararlos... ¡comencemos!
- 200 gr de harina de trigo común.
- 125 gr de yogur natural.
- 120 gr de mantequilla (o aceite de oliva suave).
- 120 gr de azúcar blanco (o media cucharadita de stevia).
- 2 huevos talla L.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 1 cucharadita y media de levadura química.
- 100 gr de frambuesas naturales o congeladas.
- 2 ó 3 cucharadas de mermelada de moras (puede ser light).
1. Lo primero de todo es tener los ingredientes a temperatura ambiente.
2. Tamizamos la harina en un bol y le añadimos la levadura. Revolvemos bien para que se reparta toda la levadura en la harina, de lo contrario crecerían los muffins con distinta altura.
3. En un bol aparte, echamos la mantequilla junto con el azúcar. Debemos mezclar con una varilla durante 5 minutos: si las varillas son eléctricas, el proceso es más ágil y debe hacerse a velocidad media; en caso de hacerlo con varilla manual, sólo hay que tener un poco de paciencia y energía para mezclar bien. El resultado debe ser una mezcla cremosa de color amarillo claro.
4. Añadir al segundo bol los huevos, de uno en uno, mezclando entre cada uno y esperando a que se integre hasta añadir el siguiente. Se obtiene una textura cremosa.
5. Vertemos la esencia de vainilla y seguimos mezclando hasta que no quede ningún resto sin integrar.
6. A continuación, echamos una parte de la harina al bol. Debemos integrar con suavidad, sólo hasta que no haya restos; añadimos la mitad del yogur y mezclamos. Por último, lo que queda de harina y de yogur. Es muy importante no mezclar en exceso la masa una vez comenzamos a echar la harina, porque queremos unos muffins tiernos y esponjosos.
7. Por último, echamos las frambuesas a la mezcla, junto con la mermelada de moras. También este paso debe ser delicado, para que no se deshagan y, tras la cocción, queden enteras. El resultado final es una masa suave, cremosa, no muy líquida.
8. Si contamos con una bandeja de cupcakes o muffins, sólo debemos colocar una blonda (el papel que llevan las magdalenas) en cada hueco; en cambio, si no contamos con esa bandeja, no hay ningún problema, sólo debemos colocar dichas blondas de 2 en 2, para que, al poner la masa, no se deformen. Así, con una cuchara, vamos a tratar de echar en cada molde la misma cantidad de masa y, por encima, un poquito más de mermelada.
8. Precalentamos el horno a 180 ºC y metemos la bandeja al horno durante 25 minutos aproximadamente: deben quedar un poco doraditos. Sabremos si están perfectos si, pinchando con un palito, éste sale limpio.
9. Sacar del horno y dejar reposar tal cual durante unos 10 minutos. Pasado este tiempo, los colocamos encima de una rejilla (como la del horno) para que se terminen de enfriar sin crear humedad en la base.
10. ¡Disfrutar en el desayuno ó la merienda!
Espero que podáis hacerlos, son súper ricos. Con mucho cariño.


Comentarios
Publicar un comentario