Hoy quería compartir con vosotros una de mis recetas "estrella": la Tarta de zanahoria o Carrot cake, un clásico que tuvo su origen en el Reino Unido. ¿Cómo surgió? Nos remontamos a la Edad Media, en la que, debido a la ausencia de edulcorantes y el alto contenido en azúcares de la zanahoria, se convirtió en el ingrediente ideal para endulzar los postres.
Fue hacia 1960 cuando su consumo se generalizó a América, donde pasó a encontrarse de manera habitual en las cafeterías y restaurantes.
Y volviendo a la receta, es de lo más sencillo y la combinación de sabores hace de ella una delicia perfecta para cualquier momento del día.
Comencemos:
- 120 gr de harina de trigo común (2 tazas).
- 190 gr de azúcar blanco (2 tazas) o una cucharadita y un poquito de stevia líquida.
- 190 gr de aceite de oliva (1 taza).
- 1 cucharadita de bicarbonato.
- 1 cucharadita de levadura química.
- 1 cucharadita de canela molida (podemos echar un poco más o menos al gusto).
- 1/2 cucharadita de sal.
- 4 huevos.
- 2 ó 3 zanahorias ralladas.
- Coco rallado (opcional).
1. Vamos a comenzar con lo que llamamos ingredientes secos: tomamos un bol y echamos la harina, pasada por un tamiz o colador, el azúcar, la levadura, el bicarbonato, la canela y la pizca de sal (potenciará el sabor del postre). Una vez los hemos juntado todos, vamos a mezclarlos muy bien.
2. Pasamos a los ingredientes húmedos: tomamos otro bol y echamos los huevos y el aceite. Vamos a batir ambos ingredientes. Añadimos la zanahoria rallada: no es necesario que sea en trozos muy pequeños, puede ser un rallado mediano.
3. Una vez tenemos ambas partes bien mezcladas, cada una por su lado, vamos a juntarlas: añadimos lo seco a lo húmedo y vamos a integrarlo con suavidad, con movimientos suaves o envolventes, hasta que no quede nada de harina.
4. Opcionalmente podemos añadir medio vasito de coco rallado, que le va a dar más sabor. A continuación, tomamos el molde elegido para el horneado, lo untamos con un poco de mantequilla en la base y los laterales, en los que vamos a echar también un poco de harina, eliminando el exceso.
5. Precalentamos el horno en la función de aire, a 150 ºC. Una vez caliente, situamos el molde en la rejilla, un poco más abajo de media altura. La cocción es un poco lenta, de aproximadamente 1 hora o 1 hora y cuarto, aunque los tiempos de cocción dependen de la potencia de cada horno. La mejor forma de saber si el bizcocho está cocido es pinchando con un palito o tenedor en distintos puntos del mismo y, si sale limpio, está listo.
6. Sacamos el molde del horno y lo dejamos reposar unos 10 minutos antes de desmoldar, de lo contrario, el bizcocho podría romperse.
7. ¡Disfrutar!
Espero que os salga deliciosa. Con mucho cariño.



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